Las famosas rondas «Triple F»: Family, Friends and Fools.

¿Has pensado alguna ven en pedir financiación a tu familia y amigos?

Esto es algo muy común que nos cuentan casi todos nuestros Lawkers en fase «Seed» o «Pre Seed».

Sin embargo, ningún inversor –o muy pocos– va a invertir en un proyecto que no esté bastante rodado y tenga ciertos ingresos y métricas que poder analizar.

Nadie está dispuesto a asumir un riesgo tan alto (o si lo está, te va a exigir una gran participación a cambio).

Por esos motivos, no merece la pena malgastar el tiempo en intentar captar inversores en un momento inicial.

Está bien que tengas sus contactos, pero no les “quemes” con algo que no te interesa ni a ti, ni a ellos. Espérate a un momento posterior.

Lo ideal sería poder financiar esas primeras fases con recursos propios, pero en la mayoría de los casos, los fundadores no tienen la suficiente capacidad económica como para afrontar los costes de desarrollo, por pequeños que sean.

En esos casos, lo más habitual es recurrir a las denominadas “Rondas Triple F” (Family, Friends and Fools), que probablemente ya conozcas.

Este es otro de los instrumentos de los que hemos oído hablar en infinidad de ocasiones y que tiene cierta complejidad, más que por la parte jurídica, por la parte emocional.

Me refiero a que estás pidiendo dinero a gente muy cercana y lo cierto es que puede que el proyecto fracase, así que debes tener en cuenta lo siguiente:

  • No pidas mucho dinero. Sólo aquellas cantidades que tus familiares puedan permitirse perder.
  • Ten cuidado con a quién se lo pides, puede que eso termine con vuestra relación.
  • Sé muy claro y explica qué vas a hacer con el dinero, las fases y los riesgos de que el dinero desaparezca.
  • Haz lo posible por que no sea demasiada gente y no comprometa en exceso tu futuro capital.

Si sigues esos cuatro consejos, será mucho más sencillo que no tengas problemas en el futuro, tanto con los “Triple F”, como con otros futuros inversores que muestren interés en tu proyecto, puesto que estos últimos suelen dar mucha importancia al número de socios y cómo está distribuido el capital.

¿ES NECESARIO TENER UNA SOCIEDAD PARA HACER UNA RONDA DE FINANCIACIÓN DE TU STARTUP?

Todo el mundo habla de las “Rondas Triple F”, pero muy pocos te dirán que no es necesario que tengas una sociedad mercantil para llevarla a cabo.

Si realmente necesitas obtener financiación, no necesitas una sociedad para eso.

Bastaría con hacer un préstamo convertible.

Ahora bien, debes tener en cuenta que los préstamos convertibles han de devolverse o convertirse.

Si te gastas el dinero y el proyecto fracasa, vas a tener que devolverlo, porque sin una sociedad tu responsabilidad no estaría limitada.

Este sí podría ser un caso en el que quizá sería interesante que estudiaras la posibilidad de convertirte en un Autónomo de Responsabilidad Limitada, como vimos en otro post Autónomo vs./ Sociedad Mercantil.

Ya sabes que no soy partidario de empezar a hacer trámites con la Administración en un momento tan temprano.

Creo que es mejor que pienses bien si realmente necesitas el dinero y pidas lo menos posible, tal y como te aconsejaba antes.

LOS PRÉSTAMOS CONVERTIBLES

El préstamo o nota convertible es un contrato en virtud del cual los “Triple F” van a prestarte un dinero y tú te comprometes a devolverlo con un interés o a convertirlo en acciones, en un plazo determinado de tiempo.

Puedes dejar que tome esa decisión el prestamista “Triple F” o que dicha decisión, quede supeditada a lo que tú decidas, llegado el momento fijado en el contrato. Esto ya depende de lo que tú prefieras y de lo que consigas negociar con ellos.

Aunque a priori, pueda dar miedo el tener que devolverlo, es la mejor forma de que pidas sólo el dinero estrictamente necesario y te involucres al máximo para alcanzar PRODUCT-MARKET FIT y poder constituir la sociedad. Ese debe ser el momento en el que los prestamistas “Triple F” se convertirán en tus socios.

¿Qué porcentaje de equity debes asignar a cada uno de ellos?

Esto es quizá lo más complicado desde el punto de vista técnico… Tienes que dar una valoración al 100% del proyecto y asignar una valoración acorde a las aportaciones de cada uno de los prestamistas “Triple F”.

  • Valoramos el proyecto en 100.000 €:

PRESTAMISTA 3FAPORTACIÓN

PORCENTAJE

Gerardo

5.000 €5 %

Carmen

7.000 €

7 %

Olivia

3.000 €3 %
Paula3.000 €

3 %

TOTAL18.000 €

18 %

 

Por lo tanto, tendríamos 18.000 € más, para alcanzar Product-Market Fit, pero en el momento de constituir la sociedad mercantil, tendríamos que otorgar el 18 % del capital social a esas personas.

Entenderás porque decía antes que se cede capital de una forma muy generosa, cuando estamos en fases muy iniciales del proyecto:

Valorar un proyecto en 100.000 € quizá sea demasiado generoso y sin embargo, te hace perder un 18 % del capital de la futura sociedad (que puede parecer poco en un momento inicial, pero es una barbaridad si el proyecto tuviera éxito y pensando en futuras rondas de inversión).

Por un lado, estás regalando el capital, porque lo estás cediendo a un precio relativamente bajo, si realmente crees que el proyecto puede ser un éxito.

Por otro lado, el momento en el que estás, el riesgo de fracaso es altísimo y desde la perspectiva del “Inversor 3F”, es él quién te está regalando el dinero, aunque realmente tenga la esperanza de recuperar, al menos su inversión.

El tema de la valoración es totalmente relativo y depende mucho de lo que tú creas en el proyecto y de lo que hayas conseguido validar.

Por ello, mi recomendación es que en la medida de lo posible, alcances Product-Market Fit sólo con tus fondos propios o con los tuyos y los de algún otro socio fundador (aunque todavía no hayáis constituido la sociedad).

Podéis hacer un acuerdo inversión y atribuiros un capital de la futura sociedad, en función del dinero que aportéis cada uno, al igual que se hace con las notas convertibles.

Todos los gastos que tengáis y el trabajo que dediquéis, vais a poder aportarlo a la sociedad futura como “Aportación de Intangibles”.

Ahora bien, debes ser consciente de que tanto esos gastos, como las futuras aportaciones de intangibles, tienen ciertas repercusiones fiscales, que veremos en el siguiente post: La Sociedad Mercantil.

 

Si quieres saber cómo hacer una «Ronda triple F» (Family, Friends and Fools), ya lo sabes…

 

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Ignacio Herrero
Ignacio Herrero

Abogado especialista en Startups y negocios innovadores. "El Derecho no es difícil, si hablamos el mismo idioma".